Un nuevo enfoque en la investigación del cáncer de mama
Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han hecho un descubrimiento significativo que podría cambiar el panorama del diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama. Dirigido por Eva González, el equipo ha identificado una firma genética que permite distinguir entre las lesiones precoces que tienen potencial para convertirse en tumores invasivos y aquellas que no lo harán.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature Communications, se centra en las células infieles, un tipo celular híbrido que surge a partir de las células basales del tejido mamario. A diferencia de lo que se pensaba anteriormente, donde se creía que los tumores solo se originaban en las células luminales, esta investigación revela que todos los tipos de cáncer de mama pueden comenzar en estas nuevas células.
La clave detrás de este fenómeno es la proteína RANK, cuya implicación en el desarrollo tumoral fue descubierta por González hace más de una década. La expresión anormal de RANK provoca que las células basales pierdan su identidad y adquieran características tanto luminales como basales, convirtiéndose así en células infieles. Este cambio celular es fundamental para entender cómo se inician los diferentes tipos de cáncer mamario.
A medida que los diagnósticos sobre lesiones precoces han aumentado debido a mejoras tecnológicas, también lo ha hecho la preocupación por el sobretratamiento. Actualmente, alrededor del 20% de los diagnósticos relacionados con el cáncer son lesiones consideradas precoces, muchas de las cuales no evolucionarán a un cáncer invasivo. Esto ha llevado a tratar a numerosas mujeres como si ya tuvieran cáncer, generando ansiedad y efectos secundarios innecesarios.
Aunque los resultados son prometedores, Eva González advierte sobre la necesidad de validar esta firma genética con cohortes independientes antes de su implementación clínica. El objetivo final es refinar esta herramienta para poder identificar con precisión qué lesiones realmente tienen potencial para convertirse en cáncer invasivo.
Este avance representa una luz esperanzadora para miles de mujeres diagnosticadas con lesiones precoces cada año. La capacidad para diferenciar entre aquellas que requieren tratamiento inmediato y las que pueden ser monitoreadas podría transformar radicalmente la forma en que se aborda el cáncer de mama.


