La creciente preocupación por las piedras en el riñón
Las piedras en el riñón son un problema de salud que afecta a millones de personas en todo el mundo, y su incidencia está aumentando. Este fenómeno no solo se relaciona con factores genéticos, sino que también está profundamente vinculado a nuestros hábitos alimenticios. En este contexto, el nefrólogo Borja Quiroga ha compartido información valiosa sobre cómo una dieta adecuada puede ayudar a prevenir la formación de cálculos renales.
Existen diferentes tipos de cálculos renales, siendo los más comunes los de ácido úrico y los de calcio. Según Quiroga, es fundamental entender que no todos los tipos requieren el mismo enfoque dietético. Por ejemplo, mientras que los cálculos de ácido úrico pueden ser influenciados negativamente por ciertos alimentos, los cálculos de calcio requieren un manejo diferente.
Para aquellos propensos a formar cálculos de ácido úrico, Quiroga recomienda reducir la ingesta de productos como bebidas alcohólicas, especialmente cerveza, así como mariscos. Estos alimentos son ricos en purinas, compuestos que pueden elevar los niveles de ácido úrico en sangre y facilitar la formación de piedras. Además, existen medicamentos que pueden ayudar a controlar estos niveles bajo supervisión médica.
A diferencia del ácido úrico, las piedras de calcio, que son las más frecuentes entre quienes padecen esta condición, requieren un enfoque distinto. Muchas personas creen erróneamente que deben eliminar completamente el calcio de su dieta para evitar estas piedras. Sin embargo, Quiroga advierte que esta estrategia puede ser contraproducente: «Al reducir drásticamente el calcio en la dieta, se puede aumentar la absorción intestinal del oxalato», lo cual incrementa el riesgo de formación de cálculos.
El especialista enfatiza la importancia de mantener un consumo normal y equilibrado del calcio mientras se modera la ingesta de alimentos ricos en oxalato. Entre estos últimos se encuentran algunos cereales integrales como salvado y pan integral; frutas como kiwi y albaricoques; verduras como espinacas y acelgas; e incluso postres populares como el chocolate.
A menudo caemos en mitos sobre salud sin consultar a un profesional. El consejo generalizado sobre consumir menos calcio puede resultar dañino si no se adapta al tipo específico de cálculo renal presente. Por ello, es crucial realizar un diagnóstico preciso y seguir recomendaciones personalizadas basadas en cada caso particular.


