Un nuevo enfoque en la educación para mayores
En un mundo donde el envejecimiento de la población es cada vez más evidente, las universidades están tomando un papel protagónico en la formación y el bienestar de las personas mayores. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha subrayado recientemente que mantenerse social y cognitivamente activo es fundamental para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Este llamado ha resonado en diversas instituciones educativas que han implementado programas específicos para este grupo etario.
La Asociación Estatal de Programas Universitarios para Mayores (AEPUM) ha reportado un notable crecimiento en su matrícula, alcanzando 54.534 alumnos en sus 51 universidades socias. Estos programas no solo buscan ofrecer conocimientos académicos, sino también fomentar el bienestar emocional y crear espacios de interacción social entre los participantes.
Entre las iniciativas más destacadas se encuentra el programa UNED Sénior, ofrecido por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, que cuenta con más de 600 cursos. Esta propuesta educativa ha atraído a más de 10.000 estudiantes a lo largo del país, facilitando modalidades presenciales, virtuales e híbridas que se adaptan a las necesidades de los mayores.
La Universidad de Granada también ha hecho su parte con su Aula Permanente de Formación Abierta, creada en 1994. Este espacio combina formación con atención social y busca mejorar las capacidades personales y sociales de sus alumnos. La universidad lo describe como un lugar donde se fomenta la amistad y la participación activa entre los mayores.
No podemos dejar de mencionar al programa Universitario para Mayores (PUMUO) de la Universidad de Oviedo, que celebra 25 años desde su creación. Este año ha superado por primera vez las 1.100 matrículas, consolidándose como un punto de encuentro para aquellos interesados en seguir aprendiendo y participando activamente en la vida universitaria.
Aparte del ámbito universitario tradicional, otras iniciativas están surgiendo para llevar educación a personas mayores que residen en centros o reciben atención domiciliaria. Un ejemplo es Senior University, desarrollado por la Fundación DomusVi junto al Instituto IL3-UB desde 2021. Este proyecto ya cuenta con 528 graduados, demostrando que nunca es tarde para aprender.
La OMS define el envejecimiento saludable como aquel proceso que permite mantener una capacidad funcional adecuada durante los años dorados. Esto implica no solo aprender y crecer, sino también construir relaciones significativas y contribuir activamente a la sociedad. Las universidades están respondiendo a este desafío con una oferta educativa rica y variada destinada a enriquecer las vidas de nuestros mayores.


