El verano y el aumento de la actividad física
Con la llegada del verano, muchos aprovechan las vacaciones para incrementar su actividad física. Sin embargo, este cambio brusco puede llevar a un aumento significativo en el riesgo de lesiones. El Dr. Rafael Acerete, especialista en Medicina Deportiva del Hospital Universitari Dexeus, advierte que tanto los deportistas habituales como aquellos que solo se ejercitan ocasionalmente deben tener cuidado.
Las lesiones más frecuentes en esta época están relacionadas con actividades típicas del verano, como el ciclismo y el senderismo. Las contracturas musculares, esguinces y lumbalgias son solo algunas de las dolencias que pueden surgir debido a un aumento repentino en la carga de ejercicio. Además, el uso de calzado inadecuado, como sandalias planas, puede contribuir a problemas como la fascitis plantar.
Cada superficie presenta sus propios desafíos. Por ejemplo, correr sobre arena requiere un esfuerzo adicional por parte de los músculos estabilizadores, mientras que el asfalto puede causar un mayor impacto repetitivo en las articulaciones. El Dr. Acerete enfatiza la importancia de adaptar tanto la intensidad como el volumen del ejercicio según el tipo de terreno para minimizar riesgos.
Cerca del 25% de las lesiones estivales se deben a una falta de entrenamiento previo. Para prevenir estas dolencias, es crucial realizar ejercicios de fortalecimiento muscular durante todo el año y no solo antes del verano. Se recomienda dedicar al menos dos días a la semana al trabajo muscular combinado con actividades aeróbicas.
Para aquellos que desean comenzar a hacer ejercicio durante las vacaciones sin haber entrenado adecuadamente, es esencial empezar con moderación. El Dr. Acerete aconseja aumentar gradualmente tanto la frecuencia como la intensidad del ejercicio y nunca olvidar calentar adecuadamente antes de cada sesión.
A medida que se aumenta la actividad física, es vital prestar atención al estado físico general y cualquier síntoma inusual que pueda surgir. En caso de sufrir una lesión leve, aplicar el protocolo RICE (reposo, hielo, compresión y elevación) puede ser eficaz durante los primeros días.
Aquellos mayores de 40 años o con condiciones médicas preexistentes deben considerar una evaluación médica antes de iniciar cualquier programa intenso o competitivo. Conocer las limitaciones personales ayuda a adaptar los entrenamientos y prevenir recaídas.


