El vértigo infantil: un desafío oculto que afecta la vida de miles de niños

El vértigo infantil afecta a miles de niños cada año pero sigue siendo un desafío poco comprendido por padres y médicos.

agosto 20, 2026

Redacción de RespiraSalud

Un problema común pero poco comprendido

El vértigo infantil es una condición que, aunque afecta a aproximadamente el 6% de los niños, a menudo pasa desapercibida. La dificultad para describir sus síntomas hace que muchos pequeños no reciban el diagnóstico adecuado, lo que puede llevar a confusiones con otros problemas de salud como náuseas o trastornos psicológicos. La doctora Victoria Rivero de Jesús, especialista en la Unidad de Vértigo del Hospital Universitari Quirónsalud Barcelona, destaca la importancia de reconocer y tratar esta afección desde una edad temprana.

Las causas del vértigo en niños son variadas, siendo la vestibular periférica la más común. Según estudios recientes, más del 52% de los casos se deben a esta causa. Dentro de este grupo, el vértigo posicional benigno de la infancia (VPBI) es el tipo más frecuente. Además, se ha observado que alrededor del 33% de los niños diagnosticados con inestabilidad o mareos también presentan migraña vestibular, lo cual complica aún más el diagnóstico.

Los síntomas pueden manifestarse como una sensación subjetiva de movimiento o giro (vértigo), aturdimiento (mareo) y dificultades para mantener el equilibrio (inestabilidad). Estos síntomas no solo afectan al bienestar físico del niño, sino que también pueden tener repercusiones significativas en su calidad de vida.

A pesar de ser una condición benigna, el vértigo puede alterar drásticamente las rutinas diarias y afectar diversas áreas importantes en la vida del niño:

  • Desarrollo motor: Los niños pueden experimentar caídas frecuentes y dificultades para realizar actividades físicas como correr o montar en bicicleta.
  • Rendimiento escolar: La inestabilidad visual puede dificultar la concentración y provocar fatiga durante las clases.
  • Sociabilidad: El miedo a caer o sentirse mal puede llevar al aislamiento social y disminuir la autoestima.

Afrontar el diagnóstico del vértigo infantil requiere un enfoque especializado. La doctora Rivero enfatiza que es crucial contar con profesionales experimentados capaces de interpretar correctamente los síntomas. Las pruebas diagnósticas son similares a las utilizadas en adultos; sin embargo, adaptarlas para los más pequeños puede ser complicado.

A medida que crecen, algunos trastornos relacionados con el vértigo pueden cambiar. Por ello, un equipo multidisciplinario compuesto por otorrinolaringólogos, neurólogos y psicólogos es fundamental para ofrecer un tratamiento integral que se ajuste a las necesidades evolutivas del niño.

No solo se trata de eliminar los episodios vertiginosos; el objetivo principal es ayudar al niño a retomar su vida cotidiana. Esto incluye volver al colegio sin preocupaciones, participar activamente en deportes e interactuar con sus compañeros sin miedo ni ansiedad. Un tratamiento adecuado puede reducir significativamente estos temores y mejorar tanto su bienestar emocional como físico.

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