Un fenómeno creciente en el mundo del deporte
En los últimos años, se ha observado un notable aumento en la práctica deportiva recreativa, especialmente entre aquellos que habían permanecido inactivos durante largos períodos. Este resurgimiento es una excelente noticia para la salud pública, pero también ha traído consigo un incremento preocupante en las lesiones deportivas. Según el Dr. Manuel Leyes Vence, jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica en varios centros médicos del Grupo Quirónsalud, muchas personas están entrenando con intensidades superiores a las que su cuerpo puede soportar.
El Dr. Leyes Vence advierte que uno de los errores más comunes entre quienes retoman el ejercicio es intentar recuperar rápidamente la forma física perdida. “El cuerpo necesita tiempo para adaptarse”, señala. Intentar alcanzar metas ambiciosas como completar una media maratón o un triatlón sin una preparación adecuada puede resultar en lesiones graves.
Las lesiones más frecuentes incluyen tendinopatías del tendón de Aquiles, fascitis plantar y sobrecargas musculares. Estas suelen ser consecuencia de un entrenamiento excesivo o mal planificado. “Una lesión puede aparecer en un solo entrenamiento”, advierte el especialista, enfatizando que la condición física se construye con paciencia y dedicación.
Es fundamental aprender a escuchar las señales del cuerpo antes de que aparezcan las lesiones. Síntomas como dolor progresivo durante los entrenamientos o rigidez persistente son indicativos de que es necesario reducir la intensidad o tomar un descanso. Ignorar estas señales puede llevar a problemas más serios.
Para minimizar el riesgo de lesiones, el Dr. Leyes Vence recomienda varias estrategias efectivas:
- Calentamiento adecuado: Un calentamiento específico para cada deporte mejora la movilidad y reduce el riesgo de lesiones.
- Entrenamiento de fuerza: Incorporar sesiones semanales ayuda a fortalecer músculos y articulaciones.
- Días de descanso: Respetar períodos adecuados de recuperación es crucial para permitir que el cuerpo se adapte al esfuerzo físico.
- Mantenerse hidratado: La deshidratación puede afectar significativamente el rendimiento físico y aumentar el riesgo de calambres y agotamiento.
A medida que más personas deciden volver al ejercicio después de años sedentarios, es esencial adoptar un enfoque inteligente hacia la actividad física. Con una planificación adecuada y atención a las señales del cuerpo, es posible disfrutar del deporte sin poner en riesgo nuestra salud.


