La revolución de las terapias long-acting: un nuevo horizonte para pacientes crónicos en España

Las nuevas terapias 'long-acting' están transformando la vida diaria de los pacientes crónicos en España al reducir significativamente las citas médicas necesarias.

La revolución de las terapias long-acting: un nuevo horizonte para pacientes crónicos en España

octubre 28, 2026

Redacción de RespiraSalud

Un cambio radical en la atención sanitaria

En España, más de dos de cada tres adultos conviven con alguna enfermedad crónica, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta alarmante cifra resalta la necesidad urgente de innovaciones en el tratamiento y gestión de estas patologías. Las terapias ‘long-acting’ están emergiendo como una solución prometedora que no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también optimiza el sistema sanitario.

Cerca de 300.000 personas reciben tratamientos biológicos y parenterales que requieren inyecciones periódicas. Este tipo de terapia puede ser un verdadero desafío logístico y emocional, ya que cada cita médica implica desplazamientos, tiempos de espera y a menudo días de malestar posterior. Sin embargo, la introducción de formulaciones semestrales o anuales podría cambiar drásticamente esta realidad.

Raquel Sánchez Fierro, directora general del Foro Español de Pacientes y paciente reumatológica, ha vivido en carne propia esta transformación. «Pasar a recibir tratamiento solo dos veces al año me ha permitido normalizar mi vida personal», afirma. Este cambio no solo reduce el número de visitas al hospital, sino que también disminuye el riesgo de infecciones asociadas a tratamientos frecuentes.

Un estudio reciente revela que si se implementaran terapias ‘long-acting’ para los pacientes con asma grave en España, se podrían evitar más de 115.000 administraciones presenciales anuales, lo que equivaldría a devolver a estos individuos más 346.000 horas al año para disfrutar con sus familias o dedicarse a sus trabajos.

No solo los pacientes se benefician; el sistema sanitario también podría experimentar un ahorro considerable. Según el mismo estudio, la implementación generalizada podría generar entre 150 y 350 millones de euros anuales. Esto se traduce en menos gastos por absentismo laboral y una reducción significativa en las horas dedicadas por enfermeras a administrar tratamientos.

Sánchez Fierro destaca otro aspecto crucial: «Cada visita médica te recuerda que estás enfermo». La carga emocional asociada a las citas frecuentes puede afectar negativamente la salud mental del paciente. Al espaciar estas visitas, no solo se mejora su bienestar físico sino también su salud psicológica.

A pesar del avance hacia terapias menos invasivas, persisten desafíos significativos. Las mujeres son desproporcionadamente afectadas por enfermedades crónicas y suelen asumir roles como cuidadoras informales. Esto añade una capa adicional al impacto económico y emocional asociado al tratamiento frecuente.

A medida que avanzamos hacia un modelo sanitario más centrado en el paciente, es fundamental considerar la frecuencia con la que se administran las terapias como un criterio esencial en las decisiones clínicas. Como concluye Raquel Sánchez Fierro: «Detrás de cada inyección hay una persona con un trabajo, una familia y un proyecto vital».

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