El desafío del calor y la actividad física
Con la llegada del verano, muchos se enfrentan a un dilema: ¿cómo mantenerse activos cuando las temperaturas alcanzan niveles incómodos? Las altas temperaturas pueden desincentivar tanto el ejercicio al aire libre como las visitas al gimnasio. Sin embargo, existe una alternativa efectiva que no solo es viable, sino también muy recomendable: entrenar en casa.
Según Álvaro García Rosado, fisioterapeuta del Health Center Quirónprevención, es crucial no interrumpir nuestra rutina de ejercicios durante el verano. “Las adaptaciones de fuerza y resistencia se pierden rápidamente si dejamos de entrenar”, advierte. Por lo tanto, entrenar en un ambiente fresco o con aire acondicionado puede ser una excelente opción para mantenernos activos.
No es necesario contar con máquinas sofisticadas o material deportivo costoso para realizar un entrenamiento completo. Con el propio peso corporal y algunos objetos comunes que tengamos en casa, podemos trabajar fuerza, resistencia cardiovascular y movilidad. Por ejemplo, botellas de agua pueden servir como pesas improvisadas para elevaciones laterales.
A continuación, algunos ejercicios recomendados:
- Piernas y glúteos: sentadillas en silla, puentes de glúteo y zancadas.
- Espalda y brazos: remo con gomas o mochilas y flexiones sobre superficies estables.
- Tronco: ejercicios como el dead bug o planchas adaptadas.
Combinar diferentes ejercicios permite crear circuitos que no solo trabajan la fuerza sino también mejoran la resistencia cardiovascular. Ejercicios dinámicos como saltos o skipping son ideales para añadir potencia a nuestra rutina.
Aunque las redes sociales ofrecen una amplia variedad de rutinas de entrenamiento, García Rosado advierte sobre los riesgos que pueden implicar. “No todas las rutinas son seguras ni adecuadas; lo ideal es seguir programas guiados por profesionales”, sugiere. Esto asegura que los ejercicios sean apropiados según nuestras capacidades individuales.
Aquellos que hayan tenido un descanso prolongado deben tener cuidado al retomar su rutina. Es recomendable comenzar con un 50-70% del trabajo habitual e incrementar gradualmente la intensidad semanalmente. Además, iniciar con sesiones cortas puede ayudar a evitar lesiones y asegurar una adaptación progresiva al ejercicio regular.


