Un hábito en declive
La merienda, una tradición arraigada en la cultura española, está perdiendo terreno en las rutinas diarias de los ciudadanos. Según el III Radar SaluDiable, elaborado por Dia, un alarmante 40% de los españoles no meriendan nunca o casi nunca. Este cambio de hábitos plantea interrogantes sobre las razones detrás de esta tendencia y sus implicaciones para la salud.
El informe revela que tres factores principales están detrás de esta disminución: el precio, la falta de tiempo y el deseo de consumir alimentos poco saludables. Un 35% de los encuestados citan el coste como un obstáculo significativo para incluir la merienda en su día a día. Además, un 33,3% menciona las prisas como una razón válida para omitir este momento del día. Por otro lado, un 31,7% asocia la merienda con caprichos poco recomendables.
A menudo se considera que la merienda es solo para niños. Sin embargo, José Manuel Ávila, director general de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), subraya que este hábito debería ser parte integral de una alimentación equilibrada sin importar la edad. “La clave está en organizarse para que esta pausa aporte entre un 10% y un 15% de nuestra energía diaria”, afirma Ávila.
Aquellos que aún mantienen el hábito suelen optar por opciones saludables. La fruta fresca es elegida por el 31,7%, seguida por lácteos como yogures (30,6%) y bocadillos (18,8%). Sin embargo, entre quienes preparan meriendas para menores o personas mayores, el enfoque nutricional es primordial: casi el 49% prioriza nutrientes esenciales como calcio y proteínas.
A pesar del interés por mantener una dieta saludable —un 66,9%% intenta hacerlo— muchos enfrentan barreras significativas. El costo elevado de alimentos frescos frente a opciones ultraprocesadas limita las elecciones alimenticias; solo un 17,9%% cree posible preparar comidas saludables por menos de 2,5 euros por persona.
No se debe olvidar que más allá del aspecto nutricional, la merienda tiene también una dimensión social importante. Compartir este momento puede fomentar interacciones valiosas entre amigos y familiares. La FEN destaca que repartir las ingestas a lo largo del día puede ayudar a satisfacer necesidades nutricionales específicas.
Para revitalizar este hábito tan característico del estilo español, Dia y FEN han declarado el 4 de febrero como Día Nacional de la Merienda. Esta iniciativa busca recordar a todos que hay espacio para disfrutar entre comidas principales. Pilar Hermida del Grupo Dia enfatiza que se trata no solo de comer algo entre horas sino también disfrutarlo como parte esencial de una alimentación equilibrada.


