El corazón de los tenistas: un músculo adaptado a la competición

Descubre cómo el corazón de los tenistas se adapta a las exigencias del deporte y qué cuidados son esenciales para mantener su salud cardiovascular.

El corazón de los tenistas: un músculo adaptado a la competición

abril 23, 2026

Redacción de RespiraSalud

La adaptación cardiovascular en tenistas profesionales

El corazón de un tenista profesional no es simplemente un órgano; es el resultado de años de entrenamiento y adaptación a las exigencias del deporte. Según el doctor Álvaro Aceña, especialista en cardiología deportiva, este proceso implica que el corazón se fortalezca y modifique su estructura para satisfacer la demanda física intensa que requiere el tenis.

Durante años de práctica, el corazón experimenta cambios significativos. Se vuelve más potente y eficiente, permitiendo bombear grandes volúmenes de sangre sin aumentar peligrosamente la frecuencia cardíaca. Este fenómeno se traduce en una hipertrofia saludable, donde el músculo cardíaco se engrosa y se dilata ligeramente para maximizar su capacidad funcional.

A pesar de estar preparados físicamente, los tenistas enfrentan riesgos adicionales durante competiciones intensas como los torneos de Grand Slam. La deshidratación es uno de los principales peligros que pueden afectar su rendimiento y salud cardiovascular. Durante partidos prolongados, especialmente bajo condiciones climáticas adversas, la pérdida rápida de líquidos puede espesar la sangre, aumentando así el riesgo de trombosis.

El doctor Aceña enfatiza la importancia crucial de mantenerse hidratado durante los partidos. “Es fundamental que tanto profesionales como aficionados hagan pausas para beber agua”, advierte. Ignorar esta necesidad puede llevar a complicaciones serias no solo en el corazón sino también en todo el organismo.

Aunque los deportistas están sometidos a rigurosos controles médicos que minimizan riesgos cardiovasculares, es vital que todos mantengan una actitud proactiva hacia su salud. El cardiólogo recomienda realizar chequeos regulares para monitorear factores como la presión arterial y los niveles de colesterol.

“Escuchar al cuerpo es esencial”, subraya Aceña. Cualquier síntoma inusual durante la actividad física debe ser motivo suficiente para consultar a un especialista. Además, adoptar hábitos saludables como una dieta equilibrada y evitar el tabaquismo son medidas preventivas clave para todos, no solo para quienes practican deportes intensamente.

A pesar del riesgo inherente a cualquier actividad física intensa, hacer ejercicio regularmente sigue siendo uno de los mejores métodos para prolongar la vida y prevenir enfermedades cardiovasculares. El doctor Aceña concluye que abandonar la práctica deportiva no es una opción viable; más bien hay que adaptar las rutinas al estado físico personal y a la edad.

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