La importancia del sueño en nuestra salud
El sueño es mucho más que un simple periodo de descanso; es un componente esencial para el bienestar físico y mental. Javier Albares, neurofisiólogo con más de dos décadas de experiencia, subraya que dormir menos de siete horas regularmente puede tener consecuencias graves para nuestra salud. No se trata solo de sentir cansancio, sino de cómo la falta de sueño afecta nuestro rendimiento diario y bienestar general.
Albares destaca que empezar el día con calma es uno de los mejores métodos para “resetear” nuestro sistema nervioso. Este enfoque no solo mejora nuestro estado anímico, sino que también prepara a nuestro cuerpo para enfrentar los desafíos del día. La manera en que iniciamos nuestras mañanas puede influir significativamente en nuestra productividad y en la forma en que manejamos el estrés.
Un aspecto crucial mencionado por el especialista son los horarios tardíos para cenar, una práctica común en muchas culturas. Cenar cerca de las nueve y media o más tarde puede interferir con la calidad del sueño nocturno. Según Albares, este hábito dificulta que nuestro organismo llegue a la noche en condiciones óptimas para descansar adecuadamente.
A pesar de los mitos que rodean a la siesta, Albares defiende su uso adecuado como una herramienta valiosa para recuperar energía durante el día. Cuando se toma correctamente, puede complementar el sueño nocturno sin perjudicarlo, ayudando a mantener altos niveles de energía y concentración.
El neurofisiólogo utiliza ejemplos del ámbito deportivo para ilustrar su punto: un atleta que duerme lo necesario durante sus vacaciones puede experimentar hasta un 40% menos de lesiones durante la temporada comparado con aquellos que sufren una deuda crónica de sueño. Esto resalta aún más la importancia del descanso adecuado no solo para los deportistas, sino para cualquier persona que busque mejorar su rendimiento diario.
Dormir bien implica más que simplemente acostarse unas horas; requiere adoptar hábitos saludables como mantener horarios regulares y evitar prisas al comenzar el día. Estos cambios pueden reducir significativamente la sobrecarga del sistema nervioso y facilitar una recuperación física y mental efectiva.


