El peligro del calor extremo
Con la llegada del verano, las altas temperaturas se convierten en un tema de preocupación para muchos. En España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido alertas por temperaturas que superan los 40 grados en diversas regiones. Este fenómeno no solo afecta el bienestar general, sino que también puede desencadenar episodios de desmayo por calor, especialmente entre los más vulnerables como jóvenes y ancianos.
Uno de los errores más frecuentes al enfrentar síntomas de desmayo es recurrir a soluciones rápidas como una Coca-Cola o un caramelo. El cardiólogo Aurelio Rojas advierte que estas opciones no son efectivas en situaciones críticas. “En un desmayo por calor, la Coca-Cola o el famoso caramelo no valen para nada”, enfatiza Rojas, quien subraya que lo esencial es restablecer el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
La prevención es clave para evitar estos episodios. Rojas recomienda evitar las horas más calurosas del día y mantenerse hidratado. Sin embargo, si ya se presentan síntomas como mareos o debilidad, hay maniobras simples que pueden ayudar a mitigar el riesgo de desmayo:
- Sujetar una mano con la otra: Esta técnica consiste en tirar con fuerza durante unos 20 segundos para activar la musculatura y mantener la presión arterial.
- Poner cuclillas: Si la primera maniobra resulta incómoda o ineficaz, agacharse puede ser una opción útil mientras se mantiene consciente.
- Tumbarse boca arriba: La posición más efectiva es acostarse y elevar las piernas, facilitando así el retorno venoso hacia el corazón y el cerebro.
A medida que las temperaturas siguen elevándose, es crucial estar atentos a señales de alarma como visión borrosa, sudor frío o mareo. La combinación de estos síntomas puede indicar un inminente desmayo por calor. Por ello, aprender a reaccionar adecuadamente puede marcar la diferencia entre un susto pasajero y una situación grave.


