Un reto persistente en hepatología
Las enfermedades hepáticas, como la hepatitis Delta y la colangitis biliar primaria (CBP), siguen siendo un desafío significativo para los profesionales de la salud. Con motivo del Día Mundial del Hígado, expertos en hepatología han hecho un llamado urgente para mejorar las estrategias de detección y tratamiento de estas patologías, que pueden llevar a complicaciones graves como cirrosis y carcinoma hepatocelular.
La hepatitis Delta es considerada una de las formas más agresivas de hepatitis viral crónica. Esta enfermedad solo se desarrolla en personas ya infectadas por el virus de la hepatitis B, lo que complica aún más su diagnóstico y tratamiento. La doctora María Buti, jefa de Hepatología y Medicina Interna en el Hospital Vall d’Hebron, advierte que el diagnóstico tardío es uno de los mayores obstáculos para un tratamiento efectivo. «Cuando una persona con hepatitis B se coinfecta con hepatitis Delta, la progresión hacia complicaciones severas se acelera», señala.
Por otro lado, la colangitis biliar primaria es una enfermedad autoinmune crónica que puede permanecer asintomática durante años. El doctor Conrado Fernández, jefe del Servicio de Aparato Digestivo en el Hospital Universitario Fundación Alcorcón, explica que uno de los síntomas más comunes, el prurito intenso, a menudo se malinterpreta o no se relaciona con esta condición. «El impacto del prurito en la calidad de vida es significativo; afecta tanto el descanso nocturno como las actividades diarias», añade.
Aumentar las tasas de diagnóstico temprano es crucial. Los especialistas sugieren incorporar pruebas para detectar anticuerpos anti-Delta al menos una vez en la vida para aquellos diagnosticados con hepatitis B. Esto podría facilitar un manejo más efectivo y mejorar considerablemente el pronóstico a largo plazo.
Afortunadamente, los últimos años han visto avances significativos en el tratamiento tanto de la hepatitis Delta como de la CBP. Nuevos fármacos están disponibles que no solo tratan estas enfermedades sino que también alivian síntomas debilitantes como el prurito asociado a CBP.
A medida que España avanza hacia mejores prácticas en hepatología, los expertos coinciden en que es esencial adoptar un enfoque integral que combine prevención, diagnóstico temprano y acceso a tratamientos innovadores. «Necesitamos seguir desarrollando estrategias educativas y clínicas para detectar estas enfermedades antes de causar daños irreversibles», concluye la doctora Buti.


