El síndrome del trasero muerto: cómo evitar que tu glúteo se apague

Descubre cómo evitar el síndrome del trasero muerto con consejos prácticos y ejercicios efectivos.

El síndrome del trasero muerto: cómo evitar que tu glúteo se apague

junio 7, 2026

Redacción de RespiraSalud

Un problema creciente en la era del sedentarismo

En un mundo donde el trabajo remoto y las largas horas frente a la pantalla son cada vez más comunes, surge un fenómeno preocupante conocido como síndrome del trasero muerto. Este término, aunque llamativo, describe una condición que afecta a una gran parte de la población, especialmente a aquellos que pasan mucho tiempo sentados. El doctor Carlos Villarón, profesor de Fisioterapia en la Universidad Europea, explica que este síndrome no implica que el músculo esté «muerto», sino que se encuentra inhibido y debilitado, lo que compromete su función en la estabilidad de la pelvis y cadera.

La raíz del problema radica principalmente en el sedentarismo. Sin embargo, Villarón aclara que no es solo una cuestión de falta de movimiento. La condición se desarrolla por una combinación de factores: la inactividad del glúteo y las compensaciones musculares. Cuando los glúteos no funcionan correctamente debido al tiempo prolongado sentado, otros músculos como los flexores de cadera o los isquiotibiales asumen parte de su carga. Esto puede llevar a un patrón de movimiento alterado y a una serie de molestias.

Los síntomas más frecuentes incluyen sensación de rigidez o entumecimiento, dolor en la región glútea o lateral de la cadera, así como dificultades para levantarse o caminar. Si estas molestias persisten durante días o interfieren con actividades cotidianas, es crucial consultar a un médico. Villarón enfatiza que ignorar estos síntomas puede resultar en problemas más graves como dolor crónico o limitaciones funcionales.

La mejor manera de combatir el síndrome del trasero muerto es adoptar un estilo de vida activo. Incorporar ejercicios específicos puede ser fundamental para reactivar los glúteos. Villarón recomienda realizar activaciones isométricas del glúteo y ejercicios funcionales como puentes o sentadillas. Además, es importante mantener una rutina diaria breve pero constante para estimular adecuadamente estos músculos.

Aparte de los ejercicios mencionados, hay hábitos sencillos que pueden ayudar a mitigar este problema:

  • Moverse cada 30-60 minutos: Levantarse durante unos minutos si trabajas sentado puede hacer una gran diferencia.
  • Mantener una postura ergonómica: Asegúrate de tener los pies apoyados y evita hundirte en la silla.
  • No cruzar las piernas: Alterna entre ambas posiciones si necesitas cruzarlas.
  • Caminatas diarias: Un simple paseo activa la circulación sanguínea.
  • Incluir ejercicios regulares de fuerza: Combina esto con activaciones específicas para los glúteos.
  • Usar almohadas al dormir: Colocar una almohada entre las rodillas puede aliviar tensiones durante el sueño lateral.

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