El auge de las relaciones no monógamas en España
En los últimos años, el interés por las relaciones abiertas ha crecido exponencialmente en España, convirtiéndose en un tema candente de discusión sobre la naturaleza de los vínculos afectivos. Cada vez más personas están dispuestas a explorar modelos de relación que desafían la tradicional monogamia, basándose en principios como la confianza, la honestidad y acuerdos consensuados.
Según datos recientes del CIS, el apoyo a las relaciones abiertas alcanzó un 41% en 2023, mientras que estudios previos indicaban que hasta el 60%% de quienes preferían vínculos no exclusivos se mostraban favorables a este tipo de acuerdos. Hace una década, solo entre el 5%% y el 8%% de las parejas estables funcionaban bajo este modelo. Este cambio refleja una transformación significativa en la percepción social sobre lo que constituye una relación saludable.
A pesar del creciente interés, expertos como Antoni Bolinches advierten sobre los riesgos asociados con estas dinámicas. En su experiencia clínica, ha observado que muchas parejas no están preparadas para manejar las complejidades emocionales que surgen al abrir su relación. Según Bolinches, “a los cinco años, la pareja o se ha cerrado o se ha roto”, lo cual pone de manifiesto la fragilidad inherente a estos acuerdos.
Bolinches sostiene que el éxito de una relación abierta depende de factores mucho más profundos que simplemente el deseo sexual. La gestión de celos y emociones es crucial para mantener la estabilidad. En sus palabras: “Es una dinámica demasiado arriesgada para mantener la estabilidad”. Esto implica que aquellos interesados en explorar este camino deben contar con una base sólida y madurez emocional suficiente.
A pesar del cuestionamiento generalizado hacia el modelo monógamo actual, Bolinches defiende firmemente su valor. Asegura que muchos intentos por reinventar las relaciones han fracasado porque no abordan adecuadamente las necesidades emocionales fundamentales. “Todo el mundo está cuestionando la pareja”, dice Bolinches, “pero yo soy un defensor de la pareja”. Su postura invita a reflexionar sobre si realmente estamos listos para adoptar nuevas formas de amor sin perder lo esencial.


