El eterno debate sobre el lavado del arroz
En muchas cocinas, la pregunta de si se debe lavar el arroz antes de cocinarlo sigue generando controversia. La ingeniera de alimentos Mariana Zapién ha compartido su experiencia y conocimientos para ayudar a los consumidores a tomar decisiones informadas sobre este alimento básico.
Zapién explica que lavar el arroz no solo elimina polvo, sino que también reduce la cantidad de almidón y puede disminuir la presencia de metales pesados, como el arsénico. Este metal, que se encuentra en algunos granos debido a las condiciones de cultivo, puede ser absorbido por el arroz, especialmente cuando se cultiva en campos inundados.
A pesar de las preocupaciones sobre la contaminación por arsénico, Zapién asegura que no hay motivo para alarmarse. La concentración promedio de este metal en el arroz es de aproximadamente 93 partes por billón. Para que esta cantidad cause efectos adversos en la salud, una persona tendría que consumir más de medio kilo diario durante más de cuatro años.
Aun así, la experta recomienda lavar el arroz entre tres y cinco veces, lo cual puede reducir la presencia de arsénico hasta un 30%. Si además se cocina con abundante agua, esta reducción podría alcanzar entre un 40% y 45%.
Zapién también menciona que la decisión de lavar o no el arroz depende del resultado deseado en cada plato. “Si buscas un arroz más suelto y limpio, es recomendable lavarlo. Pero si prefieres una textura más pegajosa, puedes omitir este paso”, aclara.
A pesar del debate sobre su preparación, Zapién enfatiza que el arroz no es un alimento peligroso y puede formar parte integral de una dieta equilibrada. Las investigaciones respaldan sus afirmaciones: tanto el lavado como una cocción adecuada ayudan a minimizar la exposición a metales pesados, especialmente en poblaciones con alto consumo.


